Crónica de una noche en el Polideportivo
Lo que se vivió en el Polideportivo Nueva Chicago fue una fiesta bien de barrio: murales, tribunas y banderas en verde y negro recibiendo a la Orquesta de Mataderos en el marco de La Noche de los Museos.
Desde los primeros temas se mezclaron camisetas del club, chicos y chicas con sus instrumentos y familias ocupando cada rincón del poli. El gimnasio se volvió escenario y platea al mismo tiempo: un gran espacio compartido entre el mundo de la cultura, el deporte y la escuela pública.
El repertorio cruzó música popular y académica, con versiones de clásicos del rock nacional, cumbia y bandas sonoras que hicieron cantar a hinchas, vecinos y visitantes. Cada obra fue una excusa para mostrar el trabajo colectivo de cuerdas, vientos y percusión que se viene construyendo ensayo a ensayo.
Fue una noche de abrazos, fotos, videos y emoción compartida: el club, la orquesta, las familias y el barrio empujando juntos para que la música encuentre nuevos lugares y nuevas hinchadas.